“Me ha fascinado tu carita de ángel.
Dime la verdad: ¿acaso eres en serio un ángel?
Porque has llenado de paz y armonía mi vida.
Has puesto sentido a mi vida.
Me ha encantado tu carita de ángel.
Dime la verdad: ¿por qué estás en la tierra, mi ángel?
Cada parte de ti me alegra la existencia.
Eres la razón de mi existencia.
Me siento atraído por tu carita de ángel.
Dime la verdad: ¿un ángel puede amar?
Creo que soy afortunado al tenerte.
Tenme siempre, así como yo anhelo tenerte.
Vivo por tu carita de ángel.
Dime la verdad: ¿eres tú a quien espero, mi ángel?
Pido de ti un beso.
Mi alma revive gracias a ti y a tu beso.
Entre todas, prefiero tu carita de ángel.
Dime la verdad: ¿soy bueno para ti, ángel?
Si he pecado o fallado, tu amor me perdone y me consuele.
Si tengo motivos para llorar, que cada caricia tuya me consuele.
Siente mis besos, carita de ángel.
Dime la verdad: ¿hasta cuándo estarás conmigo, carita de ángel?
No hace falta que me preguntes, porque yo siempre quiero contigo.
Tal vez lo dudes, pero con quien me siento mejor es contigo.
Soy tuyo, carita de ángel.
Y esta sí que es una gran verdad.
Innegable e indiscutiblemente, tú eres mi carita de ángel.
Y que no se hable más. Es así.”
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