"Suave como lo que siempre soñé eres.
Rodeada de un mar inacabable de caricias,
de pétalos verdes y amarantos,
y con la suavidad de tu ser.
Deseable entre muchas eres.
Venerada aún por tus propios conocedores.
Un monumento a la grandeza de Dios.
Sonríes al alba y a la aurora juntamente.
Estás en lo más alto del mundo.
Allá donde siempre quise tenerte estás.
Desafiando la natura y la condición de tu ser.
Personificas la planta de Gallegos a la perfección.
Amable y cordial con todos.
Recia e indomable cual corcel.
Besas apasionadamente cada día y cada noche.
Para ti no hay diferencias en el tiempo: siempre amanece.
Y me sofocas a cero grados."
4/8/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario